martes, 1 de octubre de 2013

Capitulo 23.

Capitulo 23.

Narra Ana.

Termine de hacer los deberes y también los de Marina que por cierto había bajado hace bastante tiempo, ¿donde estaría?
Me apetecía un Mcfurry, entonces me arregle un poco, y baje por las escaleras.
Al principio de estas, estaban Marina y mi hermano.
Intenta hacer como si no estuvieran.
  • Perdón-dije, acercándome.-Marina me voy a por un Mcfurry, ¿quieres tu uno?
  • Claro-dijo- y gracias.
  • No me las des-sonreí- bueno os dejo tranquilos, hasta luego.
Abrí la puerta, y estaba Eva sentada en el bordillo de la entrada.
-Hola-dije algo seca.

Salí de mi casa, y fui al mcdonalds.
No había mucha gente dentro,me puse en la fila. Pedí los mcfurrys y me salí al parque de enfrente.
Me da pena, había muchas parejas, abuelos con perros, sinceramente, ese me transmitía una felicidad...
Mire a una de las parejas que me llamo la atención,eran muy monos.
El era rubio mas alto que ella, y ella era morena de piel, con el pelo oscuro.
Se reían entre ellos, y la verdad es que transmitían lo felices que eran, el amor que tenían entre ellos.
    Cuando el giró la cabeza, me quede de piedra. Esos ojos eran reconocibles hasta a mil kilómetros de distancia.
    El me reconoció,yo intente pasar, intente olvidarme de la escena que acababa de visualizar.
El con otra chica, a lo mejor su nueva novia.
Note como alguien se sentaba a mi lado del banco.
  • Ana...
  • Oh hola-dije intentando resultar alegre.
  • Lo que has visto antes...-no le deje terminar.
  • Oh me la tienes que presentar, tiene pinta de ser maja. - me miro extrañado.
  • Mmmm puedes venir con nosotros si te apetece.
  • No importa. No quiero interrumpir tu cita. - me levante del banco- Mañana te veo. -le dije adiós con la mano y me fui de allí, el se quedo allí sentando, algo aturdido por lo que acababa de pasar.
No se por que, pero sentí como si mi mundo se derrumbara cuando les vi juntos, y aun mas dolía lo de tener que fingir que no te importaba.

Llegue a casa, allí estaba Marina tumbada boca abajo sobre mi cama.

Narra Marina.

  • Que pasa?-dije algo borde.
  • Me encanta verte así de celosa.
  • Yo no estoy celosa.
  • A no?
  • No. Liam deja de alucinar eh. No has marcado tanto mi vida.
    Me dolió en el alma esa frase, por que en mi interior sabia que era totalmente falso.
  • No te molesta que salga con Eva?
  • Oh no. Pasalo bien, igualmente yo también salgo con alguien.
  • A si? - frunció los ojos.
  • Si. Pasalo bien Liam.- subí corriendo.
    Tuve la sensación de que el ya se había ido ya que oí el sonido de la puerta al cerrarse. Me fui a la cama y me tumbe boca abajo, escuche música, de todo un poco. A los pocos minutos de que la ultima canción terminara. Oí sonidos en las escaleras, y una pizca de esperanza de que Liam se había echado para atrás ante la cita con Eva surgió en mi interior. Alguien abrió la puerta, y no, no era él.
  • Hola-dijo Ana, sentándose en la cama a mi lado.
  • Hola.
  • ¿Un mal día?-dijo ella.
  • Pues mayormente, como todos.
  • Lo tomare como un si.
  • Y tu?- pregunte interesada.
  • Esta con otra.-dijo, apoyando la espalda en la cama y mirando al techo.
  • Quien?- levante la cabeza.
  • Niall esta con otra chica.
  • Ana, quedasteis como amigos.
  • Ese el maldito problema, que no puedo sacármelo de la cabeza.
  • Te entiendo. Tu hermano ha salido con Eva.
  • Creo que no eh.-dijo ella, mirándome con una ceño fruncido.
  • No?- me levante de un golpe de la cama, con una sonrisa.
  • Nou, creo que esta en el salón con mi abuelo.-sonrió.

Quería comprobarlo.
Baje corriendo hacia el piso de abajo.
Pero en el salón no estaba, si estaba su abuelo afinando el piano. Pero el no.
Me adentre dentro de salón, por si acaso, pero nada.
Salí del salón con la cabeza agachada, algo decaída.
Oí ruidos en la cocina, levante la cabeza y ahí estaba el, con un bocadillo en la mano.
-¿Te apetece uno?-dijo Liam todavía con la cabeza agachada, ¿se refería a mi?

Narra Carla.

  • Ey, no te gustan o que?
  • No cuando tienen saliva de otra en ellos, harold.
  • Ogh por lo de Melany? Fue solo un besito Carla.
  • Oh vale, solo un besito. Bueno, pues todo estos besitos—dije señalando a mis labios- se los das a ella, yo no quiero.
  • Estas celosa? - te sonrió picaramente
  • Para nada-Frunciendo el ceño- solo paso de que me traten como un segundo plato, como un maldito muñeco.
  • Ey, que eres mi primer plato, ella es... bueno una amiga, ya esta.
Le mire callada sorprendida por lo que acaba de decir.
Le sonreí intentado fingir tranquilidad e intentando que el enfado que estaba empezando a sentir se relajara un poco y seguí andando.
El iba detrás de mi y entre en un mcdonalds. Cogí mi comida y fui hacia un parque donde me senté, mire hacia en frente y le localice viniendo hacia a mi con su helado en la mano.
Estuvimos mirando el horizonte como unos 15 minutos, ninguno hablaba, ni siquiera yo le miraba.
  • ¿Quieres un poco de helado?
    Le ignore. El siguió mirando hacia en frente. Nos comimos cada uno nuestras cosas.
    El se levanto para tirar el bote de su helado a la basura.
  • ¿Quieres que tire lo tuyo?- me tendió la mano.
Gire la cabeza, y me levante yo sola para tirarlo. Luego volví a donde estaba hacia unos pocos segundos.
  • No vas a hablarme en todo el tiempo?- le mire enfadada.
  • Sabes que no mereces ni que te hable, no mereces ni que yo este..
  • Ni que estés que? -dijo el con un tono enfadado. Le mira cabreada.
  • Ni que me gustes, no mereces que a ninguna tía que le gustes, no mer...

No me dejo terminar, cogió mi cara y me acerco hacia el, chocando mis labios con los suyos, saboreando su dulce sabor.

Narra Carmen.

  • Oh Hola...-dije algo avergonzada.
  • Hola-sonríe- con quien.. hablabas?- mira a su alrededor.
  • Con nadie, estaba pensando en alto.
  • Oh y se podría saber en que? -me mira, volviendo a sonreír- en mi?
  • No, en ti no. Estaba pensado en... tu abuelo. Que debería ayudarle.-me levante de la silla, y me dispuse ir hacia la puerta.
    Pero el se puso delante de mi para impedirme el paso.
    Su cuerpo se pego mucho a mi, tan cerca que podía notar su respiración.
  • Me encanta como hueles, lo sabias?
  • No, no ha sido una conversación que hayamos tenido.
  • Bueno, pues ahora lo sabes- dijo acercándose a mi cuello, dándole un beso.
    Me puse mas nerviosa de lo normal, ¿Estaría bien lo que tenia pensado hacer? ¿Seria capaz de aguantar? El me dio otro beso, en el mismo lado, levanto la mirada y me sonrió, sabia lo que el provocaba en mi y lo estaba usando en mi contra.
  • Justin...
  • mm?
  • Para un momento, por favor-dije intentando separarle, pero no hubo manera, el se aferro a mi y empezó a absorber en mi piel.- Justin... por favor-dije. Vio que lo decía en serio, y conseguí separarme.
  • ¿Que pasa? ¿Ocurre algo?
  • No, nada, pero necesito ir al baño, eso es todo.
  • O perfecto, pues te espero aquí.
  • Vale- dije yéndome rápido al baño.

Llegue, me vi en el espejo y me dieron ganas de bajar y darle un bofetada, una bien fuerte.
Y eso mismo iba a hacer.
Entre en el salón para salir al jardín, pero Justin estaba con su abuelo ayudandole con el piano y también con su primo, me dio tanto ternura. Que toda la furia que había sentido hacia unos pocos minutos se había evaporado.

  • Hola-dije con una sonrisa.
  • ¿Carmen,hija, te has caído?-dijo la abuela que estaba haciendo ganchillo en el sofá, me señalo a la marca que me había hecho Justin en el hombro.
  • Bueno, si. Me di con la puerta y bueno.. me salio esto.
  • ¿Te echaste crema? - negué- Entonces no te muevas, voy a por ella.
  • No da igual, ya voy yo, muchas gracias.
Dije adiós con la mano y me fui de nuevo al baño a echarme crema.
Abrí el Aloe Vera, y me eche suavemente sobre la oscura marca.


- ¿Te la echo yo?- dijo con una sonrisa picara, desde la puerta, la cual ya había cerrado.

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